Ya sea para un teléfono, una cámara o algún otro dispositivo, comprar tarjetas microSD parece una tarea bastante simple, ¿verdad? Sin embargo, hay existen diversos aspectos que se deben tomar en cuenta, y es sorprendentemente fácil caer en una serie de errores: Pagar de más, elegir una que ofrezca un mal rendimiento o que la tarjeta no funcione en absoluto.

Parte del motivo es la cantidad de especificaciones relacionadas con las tarjetas de memoria. Por esa razón, Casa del Audio te invita a darle un vistazo a los principales errores que se cometen.

1. Comprar tarjetas incompatibles

Cuando hablamos de tarjetas microSD, nos referimos al factor forma. Todas las memorias microSD caben en las ranuras para este tipo de tarjetas, pero no todas funcionarán. Hay tres formatos de tarjeta diferentes, así como diferentes estándares, que determinan la compatibilidad.

Los tres formatos con los que probablemente ya estés familiarizado son SD, SDHC y SDXC (o microSD, microSDHC y microSDXC, pero las tarjetas micro y de tamaño completo se basan en la misma especificación). Cada formato está definido en la especificación SD, pero no funcionan de la misma manera.

Como resultado, los formatos no son compatibles con versiones anteriores, y no podrás usar tarjetas con hardware actualizado que solo admita formatos anteriores.

Las diferencias entre los tres formatos son significativas:

MicroSD: Tiene una capacidad de hasta 2 GB y se puede usar en cualquier ranura microSD.

MicroSDHC: Tiene una capacidad de más de 2 GB, hasta 32 GB, y se puede usar en hardware que admita SDHC y SDXC.

MicroSDXC: Tiene una capacidad de más de 32 GB y hasta 2 TB, y solo se puede usar en dispositivos que admitan SDXC.

Además de verificar que el formato de una tarjeta sea compatible con su hardware, debes verificar algunos otros detalles también.

Tamaño físico

En primer lugar, el hardware que admite ranuras microSDXC no admitirá automáticamente todos los tamaños de tarjeta en este formato. El HTC One M9, por ejemplo, admite oficialmente tarjetas de hasta 128 GB y es posible que no funcione con nada más grande.

Y si planeas utilizar tu tarjeta microSD con tu PC, por ejemplo, para mover y guardar archivos, también debes asegurarse de que la PC sea compatible con el sistema de archivos con el que está formateada la tarjeta. Las tarjetas MicroSDXC usan el sistema exFAT por defecto. Windows lo ha soportado durante más de una década, pero OS X solo desde la versión 10.6.5.

2. Elegir la velocidad incorrecta

Identificar la velocidad de una tarjeta microSD es tan complicado como descifrar formatos y compatibilidad. Hay cuatro formas de mostrar qué tan rápida es una tarjeta, y no es raro que los fabricantes las utilicen todas.

Clase de velocidad

La clase de velocidad muestra la velocidad mínima de escritura de una tarjeta de memoria en megabytes por segundo. Hay cuatro clases de velocidad definidas de la siguiente manera:

Clase 2: Al menos 2 MBps

Clase 4: Al menos 4 MBps

Clase 6: al menos 6 MBps

Clase 10: Al menos 10 MBps

3. Apostar por marcas poco conocidas

Todos hemos tenido tarjetas de memoria flash que han dejado de funcionar sin ninguna razón aparente. Si bien la confiabilidad es generalmente excelente, las tarjetas microSD fallan, y cuando lo hacen, se llevarán todos tus datos con ellas.

Por esta razón, comprar tarjetas de grandes marcas siempre es mejor que comprar tarjetas de marcas poco conocidas. Puedes esperar un mejor rendimiento, mayores niveles de confiabilidad y resistencia.

También es importante obtener cosas como una garantía (que te permita reemplazarla en caso de falla) y acceso al software de recuperación de imágenes (para recuperar datos de una tarjeta dañada o corrupta). Fabricantes como SanDisk ofrecen esto como estándar.

En Casa del Audio tenemos una variedad de memorias micro SD. Revisá las especificaciones de cada equipo o visítanos en alguna de nuestras sucursales para que conozcas el rendimiento y versatilidad de todas nuestras opciones. Seguínos en Redes, ¡te queremos conocer!